RECUERDAN CON CARIÑO A QUIEN AHORA ES PAPA
Guadalajara, Jalisco. En su visita a Guadalajara conoció el Lago de Chapala, la Basílica de Zapopan y en especial a la Virgen de Zapopan, "me impresionó por su buen español, por su humanismo y sobre todo por lo sencillo que era a pesar de ser el prefecto de la Congregación de la Fe del Vaticano", así lo recuerda la señora Julieta Romero de Cruz, que convivió durante una semana con el nuevo papa Benedicto XVI, el cardenal Joseph Ratzinger, "era muy humano, muy latino a pesar de ser alemán", agregó.
Platicó con EL OCCIDENTAL la señora, al conocerse la noticia de que el nuevo Sumo Pontífice era el Cardenal al que conoció en su visita a Jalisco para presidir la reunión de las Comisiones Doctrinales de la Fe de América Latina y que se llevó a cabo en Guadalajara. Ella al igual que todos estaban a la expectativa de quién sería y al darse la noticia, de que había Papa por los medios de comunicación y especialmente por el repique de campanas en todos los templos de la Arquidiócesis de Guadalajara, especialmente en la Catedral Metropolitana.
La señora Julieta tenía en esos años el cargo de secretaria de la parroquia La Madre de Dios, ubicada en la colonia Providencia, donde era párroco Salvador Tello. En esa iglesia, el cardenal Ratzinger se hospedó, ella recuerda que le gustaba el pescado, preguntaba cómo se llamaba y dónde se compraba.
El Cardenal llegó el 4 de mayo de 1996 con varios obispos de toda América Latina, recuerda que estaba encantado de conocer Chapala y posteriormente la basílica, la que recorrió y convivió con los frailes.
"Alternamos mucho con él, platicamos, no fue una barrera el idioma porque habla muy bien el español, es una persona de lo más fino, linda, caluroso y muy expresivo, disfrutó mucho su estancia en Guadalajara", manifiesta con emoción la señora Julieta, que hoy es secretaria del templo de la Madre de Cristo.
También convivió mucho con el cardenal Juan Sandoval Iñiguez, que fue el anfitrión de esa reunión del Celam en Guadalajara.
Añade la señora Julieta que le impresionaba "que semejante personaje del Vaticano y yo que soy católica alternaba con todo mundo, era muy sencillo".
Guarda como tesoros las fotos que tiene con él, así como los documentos que dan fe de la estancia de Joseph Ratzinger en Guadalajara y en especial la parroquia de La madre de Dios.
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